Señor Consejero: En primer lugar, mi felicitación por su estreno al frente de la Consejería.
Don Antonio María Sáez, comparece ante esta Comisión justo en el momento en el que el acuerdo pactado por el gobierno del señor Zapatero y el Partido Popular para realizar una reforma exprés de nuestro texto constitucional fija un límite del déficit público. Esta “operación urgente”, hecha con la alevosía del mes de Agosto, tiene su repercusión en la materia y en el programa de gobierno en materia de Sanidad que hoy le hemos escuchado.
Gastar menos, presionar fiscalmente sólo a los asalariados y dejar libres de cargas a las grandes fortunas, este es el programa neoliberal que, como se ve, defienden al alimón Partido Popular y Partido Socialista en nuestro país y por extensión en Castilla y León. Casi no merece la pena entrar en la discusión de sus propuestas de gobierno, cuando el futuro del derecho a la salud viene marcado por estas y sucesivas medidas antisociales. Si a esa espada de Damocles unimos la problemática realidad de la sanidad actual, el futuro del derecho a la salud de los castellanos y leoneses se complica.
El problema de las listas de espera es crónico. La Administración lo trata estadísticamente, pero detrás de cada número hay nombres y apellidos y un sufrimiento concreto que se prolonga durante semanas, durante meses, en cada provincia y en casi todas las especialidades: Traumatología, Oftalmología, Dermatología, Urología… ¡Ah!, y no hablamos sólo de listas de espera quirúrgicas.
Las únicas medidas que saber tomar la Junta, tienen que ver con derivar pacientes hacia la atención privada pagada con recursos públicos. En Izquierda Unida estamos convencidos de que potenciar la dedicación exclusiva, vigilar la incompatibilidad y garantizar, con sistemas adecuados de organización del trabajo, la rentabilidad de la tecnología sanitaria y de los recursos hospitalarios, redundaría en la disminución de las listas de espera.
A ese problema se añade desde hace unos meses la escandalosa escasez de materiales sanitarios y quirúrgicos elementales. La señora Cospedal ha puesto en pie de guerra a las farmacias de Castilla la Mancha. Aquí, en Castilla y León, las cosas, ciertamente, ustedes las hacen con más discreción. Sencillamente ni actúan para solucionar los problemas, ni mucho menos se habla de ellos.
El presidente Herrera afirmó en esta casa en su discurso de investidura que la Junta defendería a ultranza los servicios públicos y que no habría en lo sucesivo más externalizaciones (eufemismo para indicar la privatización con dinero público). Pues bien, señor Consejero, usted ha estrenado el cargo con una contundente externalización de servicios hospitalarios. En Zamora ha hecho un concierto con el hospital privado de Recoletas; en León cierra durante el verano una planta del Hospital Monte San Isidro y deriva los pacientes al hospital privado San Juan de Dios y otros;
en Ávila, en este caso, servicios que tenían un coste estimado alrededor de 80.000 euros se ofrecen a la gestión privada con un fuerte incremento del costo. Señor Sáez, espero equivocarme, pero creo que con esta apertura de su mandato queda retratada su actuación futura. En cuanto a los beneficios de esas privatizaciones sólo hay que constatarlos en el desastroso servicio asistencial del hospital de Burgos, uno de los centros más endeudados, por cierto, de toda la Comunidad.
Decía antes que la deuda de la Junta castellano manchega con las farmacias había creado un estado de carencia grave en aquella Comunidad, pero los más de 320 millones de deuda que el gobierno de Castilla y León mantiene con el sector farmacéutico se ocultan a la opinión pública, así como los 200 y pico millones que se adeudan por el material sanitario usado en la actividad hospitalaria, de ahí que el personal de enfermería de los hospitales tenga que improvisar medidas prehistóricas para el desempeño de su labor. Y por cierto, los datos de Farmaindustria, respecto a la deuda del Sacyl, con un retraso en el pago cercano a los dos años, está muy por encima del plazo medio nacional , que es de 410 días.
Si en el ejercicio presupuestario anterior destinaban más de un tercio a llenar las cuentas de beneficios de las empresas privadas, veremos qué porcentaje del dinero de los castellanos y leoneses desvía su Consejería hacia la “iniciativa privada”, una versión carpetovetónica del riesgo empresarial basado en la subvención pública en base a servicios públicos esenciales no gestionados ni con eficacia ni con eficiencia.
Le pido, el fin inmediato de esas prácticas privatizadoras que abren agujeros en la presupuestación y que dedican los recursos públicos a beneficios económicos privados en lugar de a generar beneficios sociales. Es urgente la contención del gasto farmacéutico con el que se beneficia a los grandes laboratorios, implantando el medicamento genérico y controles estrictos sobre recetas.
En vez de trabajar para el desmantelamiento del Sistema Público de Salud, tenemos que ir con urgencia hacia un Pacto de Comunidad por la Salud Pública en el que se garantice la universalidad del Sistema Nacional de Salud, se establezca la atención médica integral en términos de prevención, la promoción de los usos saludables, el control de la medicamentalización innecesaria, el desarrollo de las tecnologías sanitarias y el fomento de la investigación médica universitaria. Pacto por el Derecho a la Salud gratuito, sin copagos que son repagos.
Se ha de apostar por la Atención Primaria, completando la red de centros de salud de forma racional, aumentando la plantilla y dotando de equipación a los mismos, con una atención mínima de 10 minutos por paciente.
Establecer una Red Pública de Hospitales Comarcales (Valle del Tiétar, Ciudad Rodrigo, Benavente, Montaña Palentina, Benavente, etc.), aprovechando en su caso inversiones sanitarias previas como Centros de Especialidades ya existentes, debe dejar de ser una apuesta electoralista y de enfrentamiento entre los partidos mayoritarios.
Urge tener una red pública de ambulancias medicalizadas con base en las ciudades y cabeceras de comarca con una ratio de una por cada 25.000 habitantes.
Se ha de incluir dentro de la red pública la atención integral de las enfermedades crónicas (esclerosis múltiple, fibromialgia, alzheimer y otras), que actualmente se realiza a través de las entidades sociales.
Urge establecer, dentro de la Mesa Sectorial de Salud, un calendario de negociación que defina las plantillas de personal de Primaria y Especializada y resuelva el problema de interinidad (sin prorrogar más de 1 año la interinidad o eventualidad), y un Plan de Ordenación de Recursos Humanos (parece que por ahora está durmiendo el sueño de los justos). Con él se optimizarían los recursos existentes y se evitaría la irracionalidad y el despilfarro.
La Junta debe facilitar el acceso a una Muerte Digna dentro de los servicios sanitarios, consensuando la normativa y posibilitando los recursos necesarios dentro de las instituciones públicas para toda la población. Así como crear Unidades del Dolor en todos los hospitales.
Se hace imprescindible la aplicación y desarrollo del Plan de Salud Mental con adecuación de los centros para cumplir las funciones de una psiquiatría social y posibilitar unidades de salud mental en cada centro de salud. Lo mismo se necesita con los programas y grupos de ayuda por cambiar de actitudes y conseguir la consecución de objetivos en patologías adictivas (tabaco, alcohol, ludopatías, etcétera.)
Además de incluir los métodos de control de la fertilidad de última generación en la financiación pública, se ha de garantizar la práctica de la interrupción voluntaria del embarazo dentro de todos los Hospitales de la Red Sanitaria Pública.
Mejorar la prevención, para mejorar la salud obliga a ampliar la edad de inicio del programa del cáncer de mama a los 45 y continuar hasta los 69 años. Igualmente hay que iniciar el programa de criba del Cáncer colorrectal para el 100% de nuestra población entre los 45 y 69 años. Así como la prevención del Cáncer de Cuello Uterino.
Señor Consejero, este procurador y el grupo político al que pertenece reiteran, como en otras comparecencias, su plena disposición para trabajar por Castilla y León.
Gracias.
José María González Suárez
Portavoz del Grupo Mixto

